«Desaprender para empezar a despertar a ver»

En Redondela, Marzo del 2017

Hoy me apetece expresar reflexiones que tras ciertas lecturas vienen a mi cabeza. Y la de este libro no se hace esperar…espero que os sirva como a mí:

pst

Nacemos en una habitación de hospital, perteneciendo desde ese momento a una familia que vive unas condiciones determinadas tanto económicas como sociales, biológicas, políticas, personales, etc. y nos sometemos a unas normas establecidas de educación, comportamiento, y a unos deberes que nos encasillan desde ese primer segundo por el resto de nuestras vidas, desarrollando enfermedades como expresión en este proceso de adaptación.

Vivimos intentando llenar carencias que ni somos capaces de ponerles nombres e intentando llenarlas de cosas externas, sintiendo que está en el exterior lo que nos perjudica y nos hace daño, y obteniendo del mismo modo externo lo que creemos que nos cura siendo dirigidos por personal sanitario que nos encasilla y nos hace aún todavía mas dependientes, porque es ésta(la propia medicina), la que trata de llevar al enfermo de nuevo a la norma y de mantenerlo en ella con los tratamientos crónicos, con la consecuente ganancia económica e implicación socioeconómica que esto implica. Y así nos podemos pasar, si no toda la vida gran parte de ella, dando vueltas a este círculo vicioso como vueltas da la tierra al sol, sin salirnos de la norma por miedo a estar fuera de ella y sentirnos excluidos, y comportándonos como borregos detrás de un muñeco disfrazado de pastor.

«Desobediencia vital» nos anima a abrir los ojos a una forma de observar, donde sin excluir ni marginar lo que hoy se presenta, le da la mano y le invita a acompañarlo en otra forma de entender la vida. Donde las partes forman parte de un todo, el ser humano se trata de forma global y como parte de un cosmos, y entendiendo que la enfermedad es un proceso de adaptación del mismo ante una serie de circunstancias internas y que si se toma conciencia y encuentra su propio orden y camino, es posible entonces que la enfermedad ya no sea necesaria para él. Desaprender para comprender, pero desde el interior, y universalizarnos, sentir que somos parte y todo a la vez, observador y observado en una sola unidad. Desobediencia vital nos da impulso hacia la libertad, introduce las medicinas alternativas donde el tratamiento no se dirige contra la enfermedad, sino a favor del ser humano como un todo, dotándolas de sentido holístico ecológico. La terapia neural es una de ellas, y actúa dando impulsos que abren un diálogo, utilizando el sistema nervioso del enfermo como camino. Es como si con la inyección de procaína se le hiciera una pregunta a todo el ser del enfermo esperando la respuesta que ponga orden y que quizás ya no requiera entonces de la enfermedad.

Y una vez sumergida en la lectura de este libro, entiendo que yo como dentista, deseo dejarme llevar de la mano de la «neural» para tratar las caries o cualquier otra patología oral, y entenderlas y sentirlas como parte de un todo que son, y desde la mirada del corazón y concienciándome y concienciando del sufrimiento inconsciente que los origina y encaminando con la ayuda de la terapia neural el equilibrio.

Agradezco a Julio Cesar Payán(autor del libro) su contribución a «mi desobedecer» porque de esta manera evito bloquear organismos, estimulando la autocuración, autorregulación, y autoorganización que provoquen y estimulen sonrisas del Ser.

«Gotas de sudor llenas de miedo, nacieron a la vida en la libertad del salto»

Sonia Vuelta.

Feliz vida.

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